SOBRE LA PELÍCULA Una cita, una fiesta y un gato negro

Esta historia nació hace algunos años, y, curiosamente, los protagonistas eran hombres. Después de transitar por varios caminos, Gabriela y Felisa hicieron su aparición, para cambiar las estructuras y adueñarse del guión (sobre todo, Felisa, siempre tan convincente).

La amistad es un sentimiento único. Porque a los amigos uno los elige en la vida (no le vienen de arriba ni se heredan). Y los elige, siempre dependiendo del estado que uno está transitando en ese momento. Y tienen que ver con uno, con su personalidad, su carácter, su forma de pensar...

Cuando Gabriela eligió a Felisa, o viceversa, lo hizo pensando que se parecían. Tenían los mismos gustos (de hecho, les gustaban una pareja de mellizos), los mismos intereses (el tenis, por ejemplo), la misma manera de ver el mundo, el mismo colegio, los mismos compañeros...

La vida y sus circunstancias (y las malas lenguas, también) fueron alejando a estas dos amigas, al punto de pasar quince años sin verse.

Y cuando el reencuentro se da, se da con todo. Felisa parece transmitir la misma "energía" contagiosa de antes, mientras Gabriela transita un mar de incertidumbres del que ni siquiera se había dado cuenta. La llegada de Felisa a su vida, parece hacer tambalear todo su presente, llevándola a un futuro incierto (o no tanto...)

La amistad es un sentimiento único. Y los mejores amigos son únicos. Por algo uno los elige, y los convierte en parte de su familia. Esta es la historia de dos amigas, y su reencuentro en la vida.

Que la disfruten.

 

 

 

 

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